Guía para realizar mantenimiento a la suspensión delantera de muelle

Guía para realizar mantenimiento a la suspensión delantera de muelle

Las suspensiones o amortiguadores son una de las piezas más importantes de las bicicletas de montaña en cuanto a seguridad y comodidad se refiere, ya que se encargan de absorber los impactos del terreno y brindar un mayor confort al ciclista. Sin embargo, requieren de un mantenimiento adecuado para un óptimo funcionamiento en carretera.

 

Las suspensiones que se encuentran disponibles en el mercado están construidas en base a dos subdivisiones: una con mecanismo interno de muelle y otras con mecanismo interno de aire. En este post nos vamos a centrar en el primero de estos grupos.

 

Cuida los componentes de tu bicicleta con un adecuado mantenimiento

 

Guía para realizar mantenimiento a la suspensión delantera de muelle

Una limpieza constante de la suspensión marcará la diferencia. Imagen: SPORT.

 

Recomendado: ¿Cómo saber si es hora de cambiar la cadena de tu bicicleta?

 

Suspensión delantera de muelle

 

Este tipo de piezas incorporan un resorte en forma de espiral en la parte interna del amortiguador, generalmente se utilizan en bicicletas de gama media y suelen ser más económicas que las del segundo grupo. Por eso, son sumamente utilizadas debido a que tienen prácticamente las mismas prestaciones entre las cuales se encuentran:

 

  • Dibujar el terreno por donde pasa la rueda.
  • Mantener el contacto con la superficie.
  • Absorber y amortiguar los impactos que recibe la llanta delantera.
  • Mejorar el control y la comodidad en los terrenos más complicados.
  • Brindar seguridad y confianza.

 

A continuación, algunos tips para su adecuado mantenimiento.

 

Guía básica

 

  1. Lo primero que debes tener en cuenta es la higiene de dicha pieza, te recomendamos pasar un paño húmedo por las zonas externas cuando termines tus entrenamientos, asimismo puedes utilizar productos especializados de limpieza para esta zona de tu máquina, recuerda que es un receptor de la polución y la suciedad del ambiente.
  2. Una vez hayas limpiado la suspensión exteriormente, el paso siguiente es desmontar la pinza de freno y la rueda delantera, para luego proceder a desajustar la tornillería de la parte inferior del sistema y desbloquear ambas barras.
  3. Seguidamente sujeta el muelle sacándolo por la parte superior de la suspensión, te recomendamos hacerlo de manera suave y pausada, esto se debe a las posibles partículas de suciedad internas que pueden alojarse y terminar por rayar las barras
  4. Tan pronto tengas acceso a ellas, te sugerimos revisarlas y limpiarlas, en algunos casos puedes encontrar averías o rayones en su superficie. Asimismo, procede a limpiar completamente los residuos de grasa que tenga el resorte del muelle, generalmente se sitúa en la barra izquierda de la pieza.
  5. Continúa engrasando nuevamente el resorte y la pieza de goma que se aloja en su interior, además te recomendamos antes de introducirlo en el muelle, limpiar la cavidad interna de la barra con un producto especializado. Posteriormente procede a colocarla en su lugar y a ajustar el tornillo superior de la parte izquierda.
  6. Engrasa la zona externa de las barras y sujeta el muelle para introducirlo, finalmente aprieta la tornillería y monta nuevamente la llanta delantera y la pinza de freno.

 

Esperamos este post te sea de utilidad, recuerda que lo ideal sería realizar este tipo de mantenimiento al menos una vez al año o cada 100 horas de uso. Sin embargo, realizando una higiene a la horquilla de manera regular estarás conservando las zonas internas en buenas condiciones, alargarás la vida útil del sistema y lo mantendrás en óptimo funcionamiento.

 

La imagen de cabezote es cortesía de: Mountainbike.
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.