Pacientes con Parkinson que practican ciclismo

El pedal de la bici es una señal de estimulación que podría frenar el Parkinson

El contacto del pie en el pedal de la bicicleta actúa como un recordatorio de tacto que podría mejorar el movimiento de aquellas personas que padecen Parkinson.

 

Así lo establecen varias hipótesis de algunas de las investigaciones más importantes relacionadas con los efectos positivos del ciclismo en los pacientes con pronóstico de enfermedad neurodegenerativa tipo Parkinson.

La bicicleta tiene alcances sorprendentes no sólo en el plano deportivo sino también en el mundo de la medicina. La mayoría de los médicos se basan en las investigaciones científicas que comprueban que los desplazamientos en bicicleta sí podrían contrarrestar el avance de enfermedades como el cáncer, la diabetes, el Parkinson, entre otras.

 

La doble condición de paciente y deportista 

 

Alfredo Ruiza es ciclista y paciente a la vez

Alfredo Ruiz es un ciclista que utiliza la bici para sentirse bien. Su historia aquí. Imagen: El Nuevo Día

 

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Con base en estos estudios, los especialistas recomiendan a sus pacientes adoptar una disciplina específica para activar zonas del cuerpo que han sido fuertemente afectadas por una patología. Tal es el caso del Parkinson, una afección crónica degenerativa que se produce en el sistema nervioso. Esta enfermedad, que afecta a una parte del cerebro, impide que las personas puedan controlar sus movimientos de manera autónoma.

El avance de esta dolencia produce la falta de coordinación, un aumento en los temblores involuntarios, dificultades para hablar y una afectación en el equilibrio que puede ocasionar que el enfermo termine postrado en una silla de ruedas.

Si bien no existe una cura definitiva para eliminar el Parkinson, si existen alternativas de tratamiento relacionadas con la práctica activa de desplazamientos en bicicleta. Así lo establecen algunos estudios como el del Dr. J Albert, del Instituto de Investigación Clínica Lerner Cleveland, Ohio, quien se dedicó a analizar los efectos del ciclismo como terapia contra el Parkinson.

 

Moverse siempre será la mejor opción

 

El contacto del pie en el pedal de la bicicleta actúa como un recordatorio de tacto que podría mejorar el movimiento de aquellas personas que padecen Parkinson

Una terapia alternativa de gran alcance para la salud. Imagen: el Nuevo Herald

 

El estudio, que fue aplicado a 26 personas que padecen la enfermedad, demostró que aquellos pacientes que utilizaron la bicicleta estática tipo indoor tres veces por semana durante dos meses mejoraron notablemente su sintomatología.

La resonancia o los escáneres realizados a las 26 personas revelaron que tras la práctica deportiva las conexiones cerebrales vinculadas al control del movimiento fueron impulsadas, aumentando así su conectividad.

Los investigadores prevén que el solo hecho de someter las piernas a un ejercicio de cadencia puede activar algunas zonas del cerebro diferentes a aquellas que están afectadas por la enfermedad.

Pero, ¿cómo es posible que un paciente que presenta un grado severo de temblores y que no puede controlar de manera autónoma sus movimientos ruede en una bicicleta con total naturalidad sin perder la coordinación y el equilibrio?

 

La bici estática es una buena alternativa para contrarrestar las enfermedades  

 

Ciclismo y Parkinson

Una buena sesión indoor puede apaciguar los movimientos descontrolados. Imagen: Entrenamiento

 

Los investigadores tienen varias hipótesis y una de las más importantes está relacionada con el sistema de pedales de las bicis. Según las conclusiones generales del estudio, los pedales pueden actuar como una señal externa de estimulación. Es decir, el paciente de Parkinson que pone el pie en el pedal reconoce dicha superficie como un recordatorio de tacto que facilita la coordinación de sus movimientos.

Otra de las hipótesis tiene que ver con lo que mencionábamos anteriormente, y es que los movimientos que se utilizan para impulsar la bicicleta activan una parte del cerebro diferente a la que se encarga del movimiento al caminar.

Uno de los ejemplos más populares que ilustra muy bien esta investigación, tiene que ver con un artículo publicado en la revista The New England Journal of Medicine en la que se presenta un caso de un hombre de 58 años de edad que padece Parkinson avanzado. En las imágenes, que son realmente sorprendentes, se puede apreciar como este paciente, que presenta un grado severo de temblores, compensa el déficit en el control de sus movimientos con un gran equilibrio y coordinación sobre la bicicleta.

 

Una buena rodada para ahuyentar el Parkinson por un rato 

 

 

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Este descubrimiento posiciona al ciclismo como una de las disciplinas deportivas que podría ser utilizada como alternativa de terapia para mejorar la conectividad cerebral de los pacientes enfermos.

Si eres una persona que padece Parkinson o que es propensa a sufrir este tipo de enfermedad, no olvides pedalear para recuperar y mantener el control de tu cuerpo.

 

 

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