Casco de bicicleta

Cinco consejos para elegir un casco de bicicleta cómodo y seguro

Un casco de bicicleta debería ser un elemento imprescindible para todos los ciclistas. Su uso permanente en todo tipo de terreno podría salvarte la vida en cualquier momento.

 

Ningún pedalista está exento de un accidente, una caída, un choque o una imprudencia. Puedes ser el más teso en la ruta o el más talentoso en la montaña pero en cualquier momento podrías recibir un golpe que puede comprometer tu cabeza.

 

Casco de bicicleta

Imagen: zikloland

 

Recomendado: La tecnología que salvará tu cabeza durante un accidente: MIPS

 

Ante ese riesgo, la mejor forma de anticipar daños graves es utilizando un casco de ciclismo de buena calidad. En esta entrada te contamos cuáles son los estándares de seguridad, confort, diseño y peso que debes evaluar antes de elegir tu nuevo casco. Toma nota, analiza varias opciones del mercado y cubre tu cabeza con el mejor material posible.

 

Seguridad

 

Poliestireno

 

Casco con espuma EPS

Recuerda que la reacción natural que tiene el poliestireno para proteger tu cabeza es quebrándose. ¿Te imaginas que te vayas a un barranco y sigas rodando con todas las piezas del casco separadas? Precisamente la estructura interna garantiza la unión del poliestireno protegiendo así tu cráneo de muchos más golpes. Imagen: ABC

 

Todos los cascos incorporan una capa interior de poliestireno expandido de alta densidad de referencia EPS. Este tipo de material, que cuenta con características de aislamiento térmico, es el encargado de absorber el impacto en el momento que se produce el golpe.

El poliestireno expandido (EPS) del casco modifica su estructura y dependiendo de la intensidad y fuerza del choque puede llegar a comprimirse al máximo e incluso a romperse si la necesidad de absorción lo requiere.

Pese a que la compresión de la espuma puede ser vital para reducir la cantidad de fuerza que llega directamente a tu cabeza, hay que tener claro que no todas las clases de poliestireno tienen la misma calidad ni durabilidad.

Ante esta dificultad es necesario elegir un casco de gama alta o gama media con una estructura al interior del caparazón externo que garantice que las piezas de poliestireno que se quiebran después del impacto se mantengan unidas y no se separen tras el golpe.

 

MIPS

 

Diferentes prototipos de protección

¿Cómo funciona?, el casco incorpora en su interior un forro amarillo de referencia MIPS que cumple la función de deslizarse y redirigir las fuerzas del golpe para evitar que llegue hasta el cerebro. Ese simple movimiento, suave y funcional, es suficiente para reducir la fuerza rotacional que podría llegar a causar lesiones. Imagen: labicicleta

 

El desarrollo tecnológico en materia de seguridad para tu cabeza ha elevado sus estándares en los últimos años. La evolución natural del casco de bicicleta presenta mejoras notables para garantizarle a la cabeza del ciclista mayor protección, menor peso y una ventilación adecuada en ambientes de máxima temperatura.

Uno de los aspectos más novedosos que han venido incorporando los fabricantes a sus nuevos modelos gama alta ha sido la construcción con tecnología MIPS -sistema de protección de impacto multidireccional- un atributo de seguridad que puede reducir hasta en un 39 por ciento la fuerza de impacto en caso de un accidente.

Este sistema ofrece una mayor protección comparada con la del resto de cascos convencionales, y reduce los puntos de presión en el cráneo para evitar posibles conmociones cerebrales.

 

WaveCel

 

Casco con sistema WaveCel

Recuerda que MIPS y WaveCel son estándares modernos de protección que no solo trabajan por reducir la fuerza del impacto inicial, sino que se son ideales para garantizar que tu cuello y cabeza mantenga una posición segura después de recibir el impacto. Imagen: GearJunkie

 

Los fabricantes han dado un paso más y Trek, a través de su marca de componentes Bontrager, ha sido el primero en presentar la revolucionaria tecnología WaveCel, un sistema de seguridad que es hasta 48 veces más eficaz que la espuma EPS para prevenir conmociones cerebrales.

Se trata básicamente de un casco, que al igual que en el sistema MIPS, incorpora un material especial al interior para absorber los impactos. La diferencia es que las celdas flexibles y retractiles del WaveCel están equipadas para disipar la fuerza del golpe antes de que alcance la cabeza.

¿Cómo funciona?, las celdas identifican el impacto e inmediatamente modifican su posición (se arrugan, se deforman, se flexionan y se deslizan) con el objetivo de redirigir la fuerza del choque y eliminar así la posibilidad de sufrir un traumatismo craneal.

Así pues, aquí tienes tres opciones de tecnología de protección para tu cabeza. Recuerda que si vas a elegir un casco con espuma EPS (material más común) debes verificar que no solo tenga el sello o el sticker de alta calidad (que varía según el estándar de la región), sino también de que incorpore las celdas o la estructura interna que mantiene unidas las piezas rotas luego de que el poliestireno se rompe por el impacto.

 

Ajuste y sensación en tu cabeza

 

Luego de elegir el sistema de protección debes pasar a evaluar los ajustes básicos de comodidad, peso y talla.

En este orden de ideas, vas a seleccionar la referencia que más te guste y vas a prestar atención a los siguientes aspectos:

 

1- Peso

 

Hay diferencias notables entre el peso en gramos de un casco de gama media-alta y un casco convencional de gama baja. Por lo general, un casco gama alta alcanza un peso promedio de 170 a 190 gramos mientras que uno de menor calidad puede llegar a duplicar el peso.

Este factor influye directamente en la comodidad y sensación del ciclista ya que al portar un casco más pesado la cabeza y las vértebras de la zona cervical estarán soportando mayor tensión. Lo ideal sería elegir un modelo liviano que sea fácil de soportar (casi que ni se sienta) durante varias horas de trayecto.

 

2- Orificios

 

Orificios y ventilación del casco

Un buen casco debe propiciar la ventilación y refrigeración al interior de la cabeza por intermedio de la entrada y salida del aire. Imagen: Orbea

 

¡Ojo! Hay muchos deportistas que piensan que un casco sin orificios o superficie de agujeros es mucho más seguro que uno que tiene varios agujeros de ventilación. Esto, a simple vista, es falso debido a que los últimos modelos han modificado sus diseños con el objetivo de incorporar muchos más agujeros de escape o de ventilación sin necesidad de comprometer la seguridad y calidad del casco.

Piénsalo de esta manera: un casco con más orificios requiere que la carcasa protectora cuente con materiales más exigentes para garantizar la seguridad. Muchos de los cascos convencionales de gama baja sin agujeros de refrigeración están hechos con plástico mientras que aquellos de gama media-alta que cuentan con un diseño repleto de orificios refuerzan su carcasa con compuestos de fibra de carbono para aumentar su resistencia ante los impactos y reducir notablemente su peso.

 

3- Talla

 

Una buena estrategia de medición. Imagen: Mountainbike

 

En el proceso de elección la talla juega un papel fundamental. No querrás ponerte un casco que te quede volando y se te caiga en los tramos accidentados ni uno que te quede tan ajustado que no soportes los fuertes dolores por la presión que ejerce en tu cabeza.

La mayoría de compañías referencian en sus modelos la talla del casco a través de la terminología S (small), M (médium) y L (large). Pese a que la medida en centímetros de cada una de estas tallas puede variar según el fabricante, la mejor estrategia para encontrar el casco perfecto es comparando su tamaño con la medida de la circunferencia de tu cabeza.

Puede que un casco talla S de Trek te quede bien mientras que un casco de la misma talla de Specialized te quede muy ajustado e incómodo. Ante este problema, debes tomar un metro de costura y medir la circunferencia de tu cráneo iniciando por la parte más ancha; es decir, partiendo desde la altura de la frente tal como se ilustra en la imagen (un poco más arriba de tus cejas).

Una vez tengas la medida puedes tomar un casco que esté en el rango de tu circunferencia y empezar a probar los diferentes modelos que más te gustaron. Una buena forma de comprobar que es el adecuado es verificando que se mantenga ajustado a la cabeza sin necesidad de tensionar las correas de sujeción. De igual forma, confirma, según tus sensaciones, que el ajuste no sea muy forzado ni corte la circulación de la sangre.

 

4- Ajuste del casco

 

Imagen: Retto

 

Un casco con todos los estándares de seguridad debería contar con un sistema de sujeción en la parte occipital (zona trasera encima de la nuca) y un sistema de retención debajo de la cumbamba o barbilla.

Ambas correas, que cumplen la función de fijar y mantener unido el casco a tu cabeza, son fundamentales para tu seguridad. Pese a ello, algunos ciclistas suelen exceder la fuerza con la que aprietan las correas causando molestias en la zona de las orejas.

Una buena opción para lograr un ajuste adecuado es introduciendo tus dedos entre la cumbamba y las tiras de sujeción. Si ves que los dedos no caben porque está demasiado apretado puedes modificar la altura de las correas para regular la fuerza del ajuste. En definitiva, debes procurar que el casco quede firme, justo por encima de las cejas y sin resultar muy apretado.

 

5- Evalúa los puntos de presión

 

Imagen: Ciclismo a Fondo

 

Lea también: El nuevo casco inteligente de Specialized que envía señales de ayuda en caso de un accidente

 

Como lo hemos mencionado, existen muchas tallas pero sin duda alguna el casco ideal será aquel que logre adaptarse de manera adecuada a la horma de tu cabeza. Cuando te pongas un casco nuevo debes evaluar los puntos de presión para verificar que no se concentren solo en un lugar específico de tu cráneo. El objetivo es que obtengas una sensación de seguridad y comodidad uniforme en toda tu cabeza, sin presiones excesivas de un lado o desajustes del otro.

Recuerda que estos son algunos de los estándares básicos de seguridad que debes analizar antes de comprar un casco de bicicleta. En el mercado existen demasiados prototipos, marcas y referencias. El valor de un casco básico convencional puede llegar a valer entre 50 y 100 mil pesos colombianos, mientras que un casco de alta gama con especificaciones técnicas más avanzadas puede llegar a superar los 700 mil pesos.

Lo ideal, antes que nada, es elegir un modelo con sello de seguridad certificado. Pon estos consejos a prueba y rueda seguro en la montaña o la carretera.

 

 

 

Comentarios

2 respuestas a “Cinco consejos para elegir un casco de bicicleta cómodo y seguro”

  1. Judith dice:

    Muy buena la orientación!!!
    Que casco me recomiendas para un ciclista urbano.

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