Cómo reparar las pastillas de freno

Cinco pasos para recuperar unas pastillas de freno ‘contaminadas’

Conoce algunos consejos básicos para descontaminar las pastillas de freno y recuperar todo el poder de frenado en tus discos.

 

Aquellos a los que les gusta salir a montar en bicis con freno de disco deben tener presente que una de las peores cosas que le puede suceder al sistema de frenos es que las pastillas se contaminen con aceite u otro lubricante.

Seamos sinceros, la mayoría de los pedalistas aficionados son descuidados y solo cambian los componentes viejos de su bicicleta cuando estos presentan desgaste o ya no funcionan. En el caso de las pastillas de freno pasa de la misma manera, debido a que los deportistas no suelen verificar los daños sino hasta el momento en el que ambas pastillas han llegado a su límite y comienzan a producir molestos sonidos cuando realizan el contacto con la superficie del disco.

 

Si notas que los frenos ceden revisa las pastillas de inmediato 

 

Pastillas de freno

Imagen: Brujulabike

 

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Por lo general, los ciclistas deciden cambiar las pastillas cuando están completamente desgastadas o contaminadas. Sin embargo, es importante diferenciar desgaste a contaminación, ya que en este último caso estos elementos pueden ser reparados de manera sencilla sin necesidad de invertir dinero en unas nuevas pastillas.

Si hace poco le hiciste mantenimiento a tu sistema de frenos de disco y aún así notas que la potencia de frenado es mínima, puede ser que tus pastillas nuevas estén sucias o contaminadas.

 

¿Por qué se contaminan y se ensucian?

 

Hay diferentes causas atribuibles a la contaminación de las pastillas de freno. Las más comunes suelen ser por la fuga de aceite que sufre la horquilla de la suspensión, fuga en el circuito hidráulico de los frenos o simplemente por una manipulación inadecuada a la hora de engrasar la transmisión de nuestra bicicleta.

Cuando las pastillas entran en contacto con aceite u otro tipo de lubricante, los poros de este accesorio tienden a absorber el líquido creando así una capa resbaladiza que al contacto con el disco reduce notablemente la potencia de frenado.

 

Elimina los rastros de mugre y obtén respuesta inmediata al presionar tus frenos

 

Limpieza de pastillas

Imagen: Todomountainbike

 

La contaminación y la suciedad que queda impregnada en la superficie de la pastilla también hace que al momento de hundir el freno se produzcan molestos ruidos y chillidos que hacen mucho más incomoda la experiencia de viaje en la bicicleta.

Ante este tipo de problemas mecánicos solo hay dos caminos: reemplazar las pastillas por unas nuevas o descontaminarlas para que vuelvan a tener un funcionamiento óptimo.

La primera solución implica realizar un gasto en dinero y la segunda tan solo requiere invertir unos cuantos minutos para realizar el proceso de reparación. Si quieres aprender a hacerlo para mantener tus frenos en perfecto estado sigue las siguientes recomendaciones.

 

Paso 1:

Realizar el desmonte de la rueda y extraer las pastillas de la pinza de freno. De esta manera puedes comenzar a realizar una limpieza profunda de la cavidad interior donde van introducidas las pastillas utilizando un desengrasante que te permita eliminar los restos de suciedad. Puedes utilizar un cepillo viejo para limpiar toda la zona. Recuerda que para sacar las pastillas de la cavidad interior debes retirar el tornillo metálico doblado.

 

Paso 2:

A pesar de que los discos de freno no absorben aceite ni lubricante, si acumulan suciedad formando algunos rayones de mugre que podrían contaminar las pastillas de freno nuevas o recién limpiadas. La mejor opción es utilizar un trapo y untarle un poco de alcohol o un producto desengrasante especial para discos. De esta manera, mantendrás este componente con un nivel de limpieza superior garantizando así el adecuado funcionamiento del sistema de frenado.

 

Paso 3:

Cuando tengas las pastillas en tus manos procura utilizar un par de guantes para manipularlas. Así lograrás que el proceso de descontaminación se realice de la manera más impecable posible. Algunos especialistas en mecánica recomiendan como paso inicial coger papel absorbente y pasarlo por las pastillas de tal modo que se pueda abstraer algunos de los residuos que ésta contiene.

Una vez realizado este procedimiento básico, es necesario limpiar las pastillas con un trapo untado de alcohol procurando eliminar los residuos localizados en la superficie de agarre. En esta fase también se puede utilizar un cepillo y agua para realizar una limpieza profunda.

 

Paso 4:

Después de haber aplicado el alcohol es el momento de frotar la capa de la pastilla con una lija. ¿Por qué se realiza este procedimiento?, porque normalmente los poros de las pastillas absorben el aceite y lo concentran en su capa más superficial, lo cual sugiere que con un leve lijado se logrará eliminar la primera capa contaminada.

Consigue un papel de lija de grano fino y pasa la pastilla por la textura frotándola de manera uniforme y sin mucha presión para evitar daños profundos y conseguir una reparación completa de toda la superficie. Una vez hayas pulido la capa contaminada deberás volver a aplicarle alcohol para realizar una limpieza completa eliminando el polvo que se produjo al contacto con la lija.

 

Paso 5:

Con la pastilla impregnada de alcohol tomarás una candela y le prenderás fuego con el objetivo de evaporar todo el alcohol y abrir los poros para que cualquier mínimo residuo de aceite o lubricante contaminante se elimine de manera completa.

A pesar de que las pastillas están fabricadas con materiales refractarios con alta resistencia al fuego, es muy importante que la sujetes con unas pinzas o alicate para evitar que las llamas te ocasiones quemaduras.

Realiza este procedimiento unas 3 o 4 veces de manera seguida, prendiendo las pastillas con el encendedor y esperando alrededor de tres a cinco segundos para evitar sobrecalentamientos. Sopla para apagar el fuego y vuelve a prenderla de nuevo; así sucesivamente hasta completar cuatro veces el mismo procedimiento.

 

Deja las pastillas como nuevas después de hacer este mantenimiento básico 

 

Descontamina las pastillas

Imagen: Endless

 

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Después del fuego es necesario limpiar las pastillas con algún desengrasante y cerciorarse de que hayan quedado impecables y secas. De esta manera, podrás volver a montarlas en tu bicicleta y probar su potencia de frenado. Los especialistas en mecánica coinciden en que al inicio las pastillas pueden seguir generando algún tipo de chillido pero esto lo consideran como una reacción natural que se supera una vez se acoplen al disco.

Pon a prueba estos consejos básicos y haz que tus frenos funcionen mejor y con más seguridad. Recuerda que este tipo de recomendaciones aplica cuando las pastillas albergan mugre, aceite o lubricante. Sin embargo, si este accesorio está muy impregnado de aceite lo mejor será realizar un cambio, ya que eliminar todo el líquido de las pastillas resulta muy complejo y difícilmente se logra recuperar su estado y agarre natural.

 

 

La imagen de cabezote fue tomada de Planet Mountain Bike

 

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