¿Cómo saber si tienes una mala posición sobre la bici?

¿Cómo saber si tienes una mala posición sobre la bici?

Encontrar la postura correcta sobre la bicicleta es uno de los asuntos más importantes a la hora de practicar deporte. De hecho, esto puede desencadenar dolencias e incomodidades en la zona lumbar, piernas, brazos u otras zonas, por lo que resulta primordial encontrar la manera más cómoda de realizar entrenamientos.

 

Cada vez son más las personas que se suman a la practica del deporte y encuentran en el ciclismo la alternativa perfecta para disfrutar de momentos divertidos mientras se cuida la salud en general. Al mismo tiempo cientos de ellos experimentan incomodidades en diferentes zonas del cuerpo por malas posiciones que más tarde pueden convertirse en lesiones si no se presta especial cuidado. Por eso, en este post queremos ayudarte a detectar si existe alguna de ellas y varios consejos para corregirlas.

 

Presta atención a las señales de tu cuerpo

 

¿Cómo saber si tienes una mala posición sobre la bici?

Si los dolores son recurrentes no dudes en acudir a un especialista. Imagen: Bike55.es.

 

Recomendado: Conoce acerca de la creatina y sus efectos en el organismo

 

Dolor de cuello

 

De lo primero que queremos hablarte es de esos incomodos dolores en el cuello que suelen experimentarse después de varias horas de ejercicio. Si esto te sucede lo más probable es que estés adoptando una mala posición con tu cuerpo o que la distancia entre el sillín y el manillar no sea la correcta.

En el caso numero uno debes tener en cuenta la modalidad que prácticas, si se trata de ruta es normal adoptar posturas mucho mas erguidas, caso contrario a las modalidades de mountain en las que el cuerpo se encuentra un poco mas inclinado. Lo que si debes tener en cualquiera de los casos anteriores, es que una distancia muy corta entre el sillín y el manillar obliga a adoptar una posición de mayor tensión en la que es característico llevar los codos demasiado flexionados, los hombros elevados y por ende, el cuello experimente mayor tensión, es justamente allí donde la zona cervical se ve afectada y aparecen los dolores localizados.

 

Dolor en los brazos

 

La segunda zona de la que queremos hablarte son las extremidades superiores y este punto contrasta con el anterior, ya que si por el contrario la distancia entre el sillín y el manillar es demasiado grande obligas a tus brazos y a tu espalda a extenderse mucho más para poder tener el control de tu bicicleta. Por eso, se tienden a experimentar sensaciones de hormigueo, calambres, dolores u adormecimientos que suelen ser la señal de alerta de una postura incorrecta. Para corregir esto, además de saber la talla de tu bicicleta debes tener presente que en una posición óptima tus brazos están relajados, no existen tensiones y los codos están levemente flexionados de manera natural.

 

Dolor en la espalda

 

Este es quizás el dolor más común entre la comunidad de ciclistas y obedece a varias posibles causas que te mencionamos a continuación. Como es bien sabido la talla de la bicicleta es el primer aspecto al que debemos prestar atención, por ejemplo, el tamaño del cuadro. Si es muy pequeño y el ciclista cuenta con el privilegio de tener unos centímetros de más, tendrá que obligar a su cuerpo a adquirir una posición encorvada y en la que experimenta mayores tensiones. De la misma manera, una persona de baja estatura en un cuadro demasiado grande, forzará sus extremidades y su espalda a posiciones demasiado alargadas en las que probablemente tendrá dolencias e incomodidades.

Otra de las razones por las que puedes experimentar dolores lumbares tiene que ver con adoptar una misma posición durante largos periodos de tiempo. Cuando esto sucede sobrecargas los músculos, generas en ellos tensiones y el dolor evidentemente aparece. Por eso, se recomienda realizar estiramientos antes de la ruta e ir variando las posiciones sobre la bicicleta a lo largo del recorrido.

 

Dolores en las rodillas y pies

 

No podíamos dejar a un lado esos molestos dolores en las extremidades inferiores que impiden disfrutar de los recorridos en bicicleta. Esto obedece a varias de las causas anteriores, pero también puede ser el resultado de tener un sillín demasiado alto o bajo. En el primero de los casos los ligamentos tienden a extenderse causando dolor en la zona posterior de las rodillas, mientras en el segundo escenario las rodillas tendrán que flexionarse demasiado causando molestias en la parte delantera de la articulación.

En el caso de los pies obedece a varias causas, entre las que se encuentran, la talla incorrecta de las zapatillas o la mala posición de las calas. En el primero de los casos es muy importante que no utilices un calzado demasiado estrecho o justo, recuerda que tus pies tienden a hincharse un poco con el paso del tiempo. En el segundo de ellos es muy importante la posición de las calas, ya que es justo allí donde se transmite la potencia de pedaleo que nos permite avanzar.

Nuevamente te animamos en la medida de los posible a realizarte un bikefitting, es la manera más segura de relacionar las medidas de tu cuerpo con las medidas de tu bicicleta de una manera personalizada, también es importante mencionar que en deporte como el ciclismo los esfuerzos deben centrarse en el tren inferior del cuerpo y debes compensar con un buen fortalecimiento de tu zona superior, pero si estas experimentando dolencias y molestias que persisten en el tiempo es mejor que consultes con un especialista.

 

La imagen de cabezote es cortesía de: Santafixie.
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *