Fuera de control

Así como en el fútbol hay fuera de lugar en el ciclismo hay fuera de control, ¿de qué se trata?

El fuera de control es una medida polémica que marca los límites de tiempo en los que deben cruzar la meta los últimos ciclistas.

 

El fuera de juego, conocido también como el ‘offside’, es quizás la regla más compleja de entender en el fútbol. Dentro de los elementos de la normativa, un jugador incurrirá en fuera de lugar cuando se encuentre más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario. Esta posición hace que la jugada se invalide y que el gol, en caso de haberse anotado, se anule.

 

El último de la carrera también debe hacer su mejor esfuerzo 

 

Así funciona el fuera de control

Imagen: Cyclingquotes

 

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Así como el fútbol, el ciclismo también tiene una regla contundente en la que un corredor puede quedar eliminado y desaparecer por completo de la clasificación general sin posibilidad de disputar la fracción del día siguiente. Se trata del ‘fuera de control’, una norma que se aplica a aquellos ciclistas que atraviesan de últimos la línea de meta después de haberse agotado el tiempo límite definido por la organización de la carrera según el tipo de etapa y del tiempo marcado por el ganador de esa jornada.

Un claro ejemplo de cómo se aplica la regla del fuera de control sucedió en el prólogo de la última edición del Giro de Italia que concluyó en la ciudad de Verona el pasado mes de junio. En plena contrarreloj inaugural de 8,2 kilómetros con una dura pendiente al final del 9 por ciento, el ciclista japonés Hiroki Nishimura, quien debutaba en una gran vuelta con 24 años, le tocó despedirse de la ronda italiana en la primera etapa de la competencia debido a que sobrepasó el fuera de control decretado por la organización para la ‘crono’ individual.

 

El nipón, en un debut desafortunado por fuera de control 

 

Así funciona la regla de descalificación

Imagen: Pepe Andrés / AS

 

Los jueces de carrera situaron el fuera de control en 4 minutos respecto al ganador del día y pese a esto, al asiático no le alcanzó el esfuerzo debido a que atravesó la meta en un tiempo de 4:36 sobrepasando en más de medio minuto el tiempo límite marcado para esta prueba. Incurrir en esa regla le significó al ciclista la descalificación inmediata de la competencia por lo que no pudo asistir a las 20 etapas restantes del Giro.

Otro de los ejemplos sucedió en la edición 105 del Tour de France de 2018. En aquella ocasión, el velocista británico Mark Cavendish protagonizó la baja en la Grande Boucle tras llegar fuera de control a la meta de la Rosière, en la etapa 11. Para esa jornada montañosa de 108,5 kilómetros de recorrido, la organización estableció el límite de tiempo en 31 minutos y 27 segundos respecto al ganador de la fracción, el galés Geraint Thomas del Team Ineos (antiguo Sky).

El embalador Cavendish del Dimension Data no aguantó el continuo sube y baja y llegó a 1 hora, 5 minutos y 32 segundos de Thomas; razón suficiente para que la organización decretara el fuera de control y lo eliminara del Tour de France 2018.

 

La entrada final de Cavendish antes de la descalificación 

 

 

Como pudimos analizar en los dos casos citados, los límites de tiempo son calculados en función de las características técnicas de la etapa (varía dependiendo si es crono, montaña o llano) y del tiempo marcado por el vencedor de la jornada. De igual forma, cuanto más rápida y corta sea una etapa, menor será el límite de tiempo fijado por la organización y cuanto más larga y lenta, mayor será el tiempo de llegar antes de que se aplique la temida regla.

Pese a la polémica norma, querida por muchos y odiada por otros, los organizadores de la competencia pueden acudir a la famosa figura de la ‘repesca’ para salvar a un ciclista de ser descalificado a pesar de haber entrado en fuera de control. La opción de repescar o no repescar a los corredores no tiene parámetros fijos y es por eso que los encargados de tomar las decisiones en las grandes vueltas deciden si salvan o no a un ciclista que tan solo se ha sobrepasado unos cuantos segundos o minutos o a un pelotón que llega con una diferencia muy amplia respecto al líder del día.

En la etapa 11 de aquel Tour de 2018 en la que eliminaron a Cavendish, el alemán Rick Zabel del Katusha fue repescado porque tan solo se pasó 5 segundos. El límite era de 31´27″ y él llegó a la meta en 31´32″.

 

Ningún participante puede relajarse en su camino a meta 

 

Así es el fuera de control

Imagen: Getty Sport

 

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La justificación de implementar esta regla en el lote tiene que ver con la necesidad de evitar que aquellos pedalistas a los que no les conviene ganar una etapa o a los que por su perfil técnico no se adaptan a cierto tipo de carrera, no se tomen la prueba como una jornada de descanso rodando a un ritmo suave. Es muy común que los velocistas se relajen en los días de alta montaña o que los escaladores se despreocupen en las etapas de definición al sprint.

Por esta razón, todos los participantes están forzados a llegar a la meta en un tiempo determinado en miras de garantizar un equilibrio competitivo entre todos.

 

Y tú, ¿qué opinas de la regla de fuera de control en el ciclismo?

 

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