Cada cuánto hacerle mantenimiento a la suspensión

¿Cada cuánto deberías hacer un mantenimiento básico de suspensión?

Los expertos en mecánica de bicicletas recomiendan a todos los ciclistas aficionados realizarle un mantenimiento básico a la suspensión delantera por lo menos una vez al año.

 

Si tienes una MTB rígida o doble y hace más de un año no le haces un mantenimiento a la horquilla o suspensión delantera, es muy probable que este componente comience a perder sensibilidad y no absorba correctamente los impactos que aparecen en la carretera o la montaña.

Algunos fabricantes especializados en suspensiones aconsejan hacerle un servicio de mantenimiento básico a la horquilla cada 100 o 125 horas de uso. Pero sabemos que es muy fácil perder la cuenta así que lo mejor es hacer dicho mantenimiento por lo menos una vez cada año.

 

Suspensión, proceso de mantenimiento

Esta es la estructura básica de una horquilla de suspensión. La parte de color negro son las denominadas botellas, mientras que la parte plateada son las barras. Debes tener en cuenta que algunos modelos cambian sus colores, pero la estructura sigue siendo la misma. Imagen: MTB Pro

 

Recomendado: ¿Por qué deberías limpiar los retenes de la suspensión después de cada salida?

 

El procedimiento consta de varias fases muy sencillas que son las siguientes: desmontar la rueda delantera para dejar libre la suspensión, hacer una limpieza completa a nivel exterior, separar las botellas de las barras, limpiar la parte externa de las barras, desmontar retenes y anillos de espuma para limpiarlos o cambiarlos por unos nuevos, limpiar la parte interna de las botellas, verificar los volúmenes de aceite y listo.

Lo mejor de todo es que este proceso suele ser muy sencillo y tú mismo puedes hacerlo desde la comodidad de tu casa utilizando algunos accesorios y herramientas como llaves para aflojar los tornillos inferiores, agua y jabón o alcohol isopropílico para limpiar toda la parte externa e interna de la horquilla, un martillo para desbloquear las barras de la botella, un trapo y por supuesto grasa y aceite especial para suspensiones.

 

¿Cómo es el paso a paso?

 

 

Separa las botellas de las barras

 

Lo ideal es desmontar la rueda delantera para trabajar libremente, quitar el dial rojo encargado de regular el rebote y luego aflojar los tornillos inferiores. En algunos modelos se hace necesario darles un golpe suave a los dos tornillos con un martillo para desbloquear las barras de la botella con más facilidad.

 

Utiliza un recipiente

 

Recuerda que al separar las botellas de las barras caerá aceite, por lo cual se hace necesario que utilices un recipiente para evitar ensuciar el piso.

 

Limpia las barras

 

Es importante que utilices agua y jabón o alcohol isopropílico para eliminar la suciedad que se adhiere en la parte externa de las barras de la suspensión. Cuando no le haces mantenimientos periódicos a esta parte de la bici, es muy probable que ingrese polvo y mugre y las barras se terminen rayando, manchando e incluso hundiendo, lo cual hará que la horquilla en conjunto genere mucha más fricción, pierda sensibilidad y no trabaje correctamente. Debes tener en cuenta que en el mercado también encontrarás productos especiales de limpieza a base de alcohol isopropílico, una opción perfecta para darle un nuevo ‘look’ a nuestra horquilla.

 

Limpia las botellas, los retenes y las espumas

 

Coge las botellas de la horquilla y con una llave fija retira los retenes y las espumas ubicadas en la parte superior. Limpia la parte interna y externa de las botellas con agua y jabón o alcohol isopropílico para eliminar los restos de mugre y dejarla reluciente. Luego limpia los retenes y sumerge los anillos de espuma en aceite para suspensión. No olvides que también puedes sustituirlos por unos nuevos.

Una vez hayas limpiado todo, vuelve a ubicar los retenes y los anillos de espuma en la parte superior de las botellas. Recuerda que deberás hacer un poco de presión para que cacen perfectamente. Por último, aplica un poco de grasa en la zona interna de los retenes y verifica que la horquilla contenga el volumen de aceite recomendado por el fabricante para que todo el sistema en conjunto trabaje correctamente.

Con estos sencillos pasos podrás hacer que la suspensión delantera alcance un mejor rendimiento en caminos agrestes y zonas irregulares. Un mantenimiento básico una vez al año aumentará la vida útil de este componente y te ahorrará mucho dinero en posibles daños.

 

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