¡Esteban Chaves, el pedalista que llegó a odiar el ciclismo! conozca la dura historia del ‘Chavito’

La dura historia de Esteban Chaves, el pedalista que llegó a odiar el ciclismo

Las etapas que ha ganado Esteban Chaves en las competencias más duras del ciclismo mundial, no se comparan con lo difícil que ha sido para él y su familia tener que superar esos duros momentos de su vida en los que le ha tocado luchar contra las lesiones, las enfermedades y esas conversaciones silenciosas en su cabeza que lo han llevado a pensar en que el único camino posible es abandonar definitivamente el ciclismo.

 

Esteban Chaves, conocido en el pelotón con el apodo del ‘Chavito’, ha tenido que atravesar etapas de mucha incertidumbre, episodios oscuros en los que le ha tocado aferrarse a la medicina para reparar su salud y recuperar su mejor nivel. Cuando tenía 7 años, Esteban, quien apenas comenzaba a dar sus primeros ‘pinitos’ en el ciclismo, perdió el equilibrio en una curva de un circuito de bicicross y se raspó la cara.

 

Un corredor carismático, noble y disciplinado

 

La dura historia de Chaves, el pedalista que llegó a odiar el ciclismo

Jhoan Esteban Chaves Rubio es su nombre completo. Nació el 17 de enero de 1990 en Bogotá (30 años) y actualmente es una de las cartas más fuertes del equipo australiano Mitchelton Scott. Imagen: ©EFE

 

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Ese niño bogotano, al que el polvo de la pista acababa de arañarle el rostro, no tuvo opción de abandonar la competencia a pesar de los fuertes dolores que le habían causado los raspones del accidente. Su papá, Jairo Chaves, le gritó desde afuera que dejara de llorar y que terminara la carrera. Y así fue, el ‘Chavito’ obedeció la orden, paró la bicicleta y llegó solo a la línea de meta con su uniforme rasgado y con su cara llena de lágrimas.

Más se demoró en llegar a meta que en tirarle la bicicleta a su papá y decirle que nunca más volvería a correr. Eso de perder el equilibrio en sus primeras carreras fue un asunto que marcó la infancia de Esteban. Por primera vez, siendo apenas un niño, pensó en que el ciclismo no era lo suyo.

Pero ese temor infantil, producto del accidente que sufrió tras resbalarse en una curva, tan solo le duró un par de años. A pesar de que Esteban no quería saber nada que tuviera que ver con este deporte, su padre lo convenció de participar en una duatlón familiar que incluía una prueba de atletismo y otra de ciclismo. Don Jairo Chaves consiguió una bici prestada con la que su hijo superó a sus rivales y conquistó el desafío.

 

Desde niño soñó con ser ciclista

Imagen: ©Getty Images

 

Se ilusionó con la victoria y rápidamente cambio de decisión: le dijo a su papá que quería ser ciclista y que algún día quería ganar el Tour de Francia.

Pero el deseo de Esteban de convertirse en un corredor de talla mundial no convenció a muchos. No le tenían fe al ‘Chavito’ porque su biotipo no se parecía al de aquellos ciclistas que en algún momento de la historia se convirtieron en leyendas. A diferencia de los grandes capos del ciclismo World Tour, altos e imponentes como Eddie Merckx (1,85m), Miguel Indurain (1,88), Greg Le Mond (1,78) o Chris Froome (1,86), el colombiano había nacido con una estructura morfológica que no lo favorecía. Era un ‘niñito’ que había salido del vientre a los 10 meses de embarazo con muy poco peso. Según recuerda su madre, doña Carolina Rubio, su hijo era “chiquito, flaco y debilucho”.

Creció hasta los 1,64 cm y con esa estatura, propia de un escarabajo, comenzó a destacarse en el pelotón. Ganó el Tour de l’Avenir en 2011 y se ubicó en los primeros lugares de varias pruebas a nivel mundial hasta que en el 2013, por cosas del ciclismo y de la vida, volvió a golpearlo la mala fortuna.

 

Esteban Chaves, corredor del Mitchelton Scott

Imagen: ©Mitchelton Scott

 

El 16 de febrero de 2013 sufrió un aparatoso accidente cuando disputaba el Trofeo Laigueglia en Italia con el Team Colombia. El fuerte choque contra una señal de tránsito le produjo una fractura de clavícula y una serie de traumas y lesiones severas por todo su cuerpo que por poco deriva en la pérdida de la movilidad de su brazo derecho.

Desde ese momento muchos médicos consideraron que la carrera del ‘Chavito’ había llegado a su fin y difícilmente podría volver a competir en el nivel más alto del ciclismo World Tour. Sin embargo, el especialista colombiano Julio Sandoval (doctor de la Fundación Cardioinfantil) fue el único que creyó en que Esteban podía recuperarse de nuevo y fue por esa razón que lideró su tratamiento, lo operó y lo puso de nuevo en la carretera.

Aún con la incertidumbre de no saber si iba a recuperar la movilidad completa de su brazo, Chaves volvió a sentir esa extraña sensación de querer abandonar el ciclismo para siempre. Llegó un momento en que quedó sin equipo y sin contrato. Pese a su bajo nivel competitivo, producto del periodo de inactividad que exigía la recuperación, la escuadra Orica GreenEdge de Australia le comunicó su intención de querer incorporarlo en sus filas. En 2014, después de los trámites correspondientes, las directivas de ese conjunto profesional pusieron el contrato sobre la mesa para llevarse al bogotano a correr en las competencias europeas.

 

El bogotano Esteban Chaves

El escarabajo tiene una fundación que lleva su nombre, la cual se encarga de ayudar a niños que padecen problemas ortopédicos congénitos. ¿Quieres conocer este bonito proyecto? haz clic aquí. Imagen: ©Prensa Orica-Scott

 

El pedalista bogotano firmó un nuevo contrato sin haberse recuperado totalmente de las lesiones y desde ese día el ciclismo volvió a sonreírle. Con los australianos del Orica (ahora Mitchelton Scott) fue subcampeón del Giro de Italia y tercero en la Vuelta a España de 2016 y además se convirtió en el primer colombiano en ganar una clásica monumento y el primer no europeo en ganar el Giro de Lombardía.

Parecía que todo iba bien, que su carrera había vuelto a recuperar su rumbo hasta que en el 2018 un virus poco usual invadió su cuerpo. En pleno Giro de Italia el corredor colombiano, quien había ganado la etapa 6 de la ronda italiana en inmediaciones del volcán Etna, comenzó a bajar sorpresivamente el nivel a tal punto de finalizar en la casilla número 72 a 3 horas, 21 minutos y 31 segundo del campeón Chris Froome.

Fue un Giro que se esfumó en un segundo. Esteban aseguró sentirse cansado y en ese momento pensó que su fracaso en la competencia se debió a un virus general. Cuando terminó el certamen viajó a España en donde fue sometido a exámenes rigurosos para descubrir que sucedía al interior de su organismo. Los médicos confirmaron el diagnóstico: Esteban Chaves padecía un virus de un raro nombre referenciado en la medicina como Epstein-Barr, el cual, en algunos, casos produce mononucleosis, una infección conocida como “la enfermedad del beso” que suele confundirse con gripa y cansancio y que genera en las personas una notable disminución en su rendimiento.

 

El ciclista que escapó de las lesiones

El bogotano lidera la Selección Colombia de ciclismo en la tercera edición del Tour Colombia UCI 2.1 que se disputa por estos días en Boyacá y Cundinamarca. Allí corre junto a su hermano Bryan Chaves, quien también hace parte de la nómina del equipo nacional. Imagen: © AFP

 

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Si bien el ‘Chavito’ aseguró que su enfermedad no mutó hacia la fase de mononucleosis, si confirmó que el virus estaba presente en su cuerpo y que sus efectos lo obligaban a dormir hasta 16 y 17 horas diarias.

Rápidamente su equipo lo sometió a un estricto tratamiento médico y tras 255 días de recuperación volvió a las carreteras. Y ahí está, con la sonrisa intacta a pesar de haber tenido que soportar el raspón de niño, la lesión que casi lo deja sin movilidad en su brazo derecho y el extraño virus que confundió con cansancio. Hoy por hoy, gracias a la fortaleza que ha tenido para superar sus problemas, se ha convertido en uno de los deportistas más talentosos y destacados del pelotón, clave en la estructura del Mitchelton-Scott junto al británico Simon Yates.

Esteban Chaves, que este año debutó en el Tour Colombia UCI 2.1 con la selección de su país, es sin duda alguna un ejemplo de superación y perseverancia. Muchos éxitos al ‘Chavito’ en esta nueva temporada. Esperamos que pueda cumplir el objetivo de participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

 

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