Beneficios de guantes de ciclismo

Cinco razones por las que deberías usar guantes cuando montas en bicicleta

A partir de ahora siempre deberías considerar la idea de salir a montar en bicicleta con guantes, ya que estos simples accesorios se convierten en el arma perfecta para disminuir el hormigueo o entumecimiento de las manos y protegerlas de posibles heridas en caso de una caída o accidente.

 

Aunque muchos ciclistas piensen que los guantes no son indispensables, estos elementos son tan importantes como el casco que protege la cabeza o las zapatillas que mejoran la transferencia de potencia a los pedales.

 

Los guantes te brindan mayor comodidad y control al rodar 

 

Acostumbra a usar guantes

Imagen: Solobici

 

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Pese a que los guantes de ciclismo son una pieza fundamental de la indumentaria, son más los ciclistas que vemos en las carreteras y montañas rondado con las manos desnudas o sin protección, una decisión muy arriesgada que podría incluso llegar a generar complicaciones o daños sobre el nervio unlar o cubital, que es el que ayuda al movimiento del brazo, la muñeca y la mano.

A continuación, te compartimos cinco razones que explican los beneficios de usar guantes de ciclismo:

 

Te brindan amortiguación adicional

 

No solo los sistemas de suspensión de las bicicletas son capaces de reducir los impactos que nos encontramos en los caminos. Los prototipos de guantes que vienen equipados con inserciones de gel u otros materiales acolchados en su palma, tienen la capacidad de mejorar la sensación ante los impactos y absorber las vibraciones que recibe la rueda delantera de la bicicleta cuando choca contra algún obstáculo o transita por zonas de gran complejidad técnica. Esto representa un alivio para las manos y las muñecas, ya que así se reduce la tensión que se genera sobre esta zona del cuerpo.

 

Te protegen en las caídas

 

La primera reacción que suele tener un ciclista cuando sufre una caída o un accidente es abrir las palmas de las manos para ponerlas contra el suelo. Si no vamos protegidos, lo más probable es que toda la piel de la zona de las palmas sufra heridas y raspones profundos. Además de esto, los ciclistas que acostumbran a montar en zonas con gran presencia de ramas o árboles, podrían sufrir arañazos en los nudillos, es por eso que lo mejor es llevar las manos protegidas para evitar que la piel quede expuesta a la vegetación.

 

Mejoran el agarre del manillar

 

Palmas sudorosas o un manillar mojado pueden provocar deslizamiento de las manos cuando no utilizamos guantes. Muchos ciclistas los usan porque los materiales que incorporan en las palmas e incluso en la zona de los dedos mejoran el agarre de la dirección y el contacto con las palancas de freno y de cambios. Debes elegir un prototipo que venga equipado con mallas transpirables que tengan la capacidad de dispersar el calor y favorecer el secado rápido o materiales que sean capaces de mantener las manos calientes en climas muy fríos. De esta manera, podrás mantenerte seco en cualquier terreno y disfrutar de un mejor control de tu bicicleta.

 

Favorecen la comodidad en viajes largos

 

Algunos ciclistas que no usan guantes argumentan que muchos prototipos vienen equipados con almohadillas muy gordas y gruesas que lo que hacen es hacerles perder sensibilidad y tacto. Y tienen razón, porque esos modelos con refuerzos acolchados tan duros o gordos pueden llegar a generar mucha incomodidad e incluso dolor. Sin embargo, el mercado ha evolucionado y los principales fabricantes de la industria cuentan con prototipos transpirables y elásticos diseñados con costuras imperceptibles al tacto y almohadillas ubicadas estratégicamente, las cuales tienen la tarea de favorecer el movimiento de las manos y hacer que el ajuste se sienta mucho más natural. Estas características son perfectas para viajes muy largos en bicicleta en donde las manos permanecen unidas al manillar durante varias horas.

 

Evitan el adormecimiento y problemas en los nervios

 

Al rodar por terrenos en descenso, recibir vibraciones o asumir una postura muy inclinada en la bicicleta, es normal que las muñecas terminen soportando el peso del cuerpo del ciclista. Esa carga genera tensión en las manos y al final de un recorrido puede hacer que se produzcan fuertes dolores o incluso sensaciones de hormigueo y adormecimiento.

Los expertos advierten que esa fuerza que hace el ciclista cuando aprieta los puños del manillar y esa tensión que se genera en las manos y muñecas cuando la bici pasa por terrenos muy inestables, afecta principalmente la zona exterior de las manos, específicamente por donde pasa el nervio nervio cubital. Éste forma parte de los tres nervios más importantes del brazo, ya que es el que ayuda al movimiento de la muñeca y la mano.

Cuando un ciclista sujeta el manillar durante mucho tiempo sin ningún tipo de protección es posible que se genere sobrecarga en las manos y, por ende, presión prolongada sobre el nervio, lo que hace que comiencen a aparecer síntomas como dolores, sensaciones de adormecimiento y hormigueo, debilidad e incluso lesiones.

Lo ideal es utilizar guantes de ciclismo que ayuden a reducir la presión sobre el nervio cubital. Esto se logra a través de los materiales acolchados ubicados estrategicamente sobre las zonas de las palmas y los nudillos.

Cuida la salud de tus manos y evita la aparición de molestias con unos buenos guantes de ciclismo. Seguramente te brindarán una muy buena comodidad y control.

 

 

La imagen de cabezote es cortesía de Biciclaje

 

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