Sillín de ciclismo ancho

El tamaño sí importa: ¿por qué no deberías elegir un sillín ancho y acolchado?

Un error de principiante muy común en el mundo del ciclismo tiene que ver con el uso de sillín o asientos anchos y abullonados.

 

Hay quienes aseguran que salir a montar en bicicleta con un sillín plano y delgado resulta muy incómodo y lo que hacen inmediatamente es cambiar el asiento original por uno demasiado ancho y acolchado, suponiendo que este tipo de sillines, por ser suaves, son más confortables para soportar recorridos largos.

Pero ten cuidado porque esto es un mito y un grave error que puede poner en riesgo no solo tu rendimiento como ciclista, sino también tu salud. Sustituir un sillín sin tener en cuenta cuál es el más adecuado para ti es un error de principiante que suele ser muy común en el mundo del ciclismo.

 

Un sillín ancho no siempre es el más cómodo 

 

Sillín ancho es malo para la salud

Los sillines planos o con pequeñas oquedades suelen garantizar una mejor posición de la cadera en la bicicleta que aquellos que son anchos y espumosos. Imagen: ENBICI

 

Recomendado: ¿Cuál es el sillín más adecuado para ti?, descúbrelo en este test de PRO

 

No deberías hacerlo porque aunque no lo creas los asientos gruesos, anchos y acolchados son mucho más incómodos y eso sucede porque no hay un apoyo firme de los huesos de la cadera (isquiones) sobre el asiento. En viajes muy largos, por ejemplo, la presión se distribuye hacia otras zonas del cuerpo que no están diseñadas para soportar la presión del peso, lo que terminará generando no solo muchísima incomodidad, sino también algunos dolores.

Rodar durante largos minutos apoyados sobre un sillín muy abullonado genera que la cadera se vaya hundiendo o incluso rebotando cuando la bicicleta atraviesa zonas inestables. Precisamente esa especie de rebote o hundimiento será la responsable de la perdida de rendimiento y la aparición de dolores.

 

Ten cuidado con un sillín de ciclismo grueso 

 

Un sillín grueso no es una buena opcion

Imagen: Rysport

 

Además, la forma de estos asientos en su parte delantera, específicamente la parte de la nariz o el pico, tiende a ser más ancha en comparación con los sillines más profesionales, por lo cual terminará generando un contacto casi que permanente con la ingle o parte interna de los muslos, ocasionando un roce constante cada vez que das pedalazos, lo cual es un riesgo porque lo más seguro es que se generen peladuras y heridas que harán muy incómoda tu experiencia sobre la bicicleta y que además te causarán mucho dolor y ardor.

No olvides que los sillines anchos son una opción válida si sueles hacer recorridos muy cortos. Si eres de los que sale a rodar durante varias horas en modalidades como ruta o disciplinas más arriesgadas como el MTB, entonces elige un sillín plano, un poco más delgado y que te brinde un apoyo firme y estable para que tu cadera no rebote ni se hunda y así no pierdas rendimiento.

La mejor opción es que selecciones el asiento conforme a la distancia que hay entre los dos huesos más grandes de tu cadera y para ello los vendedores de las tiendas de ciclismo podrían asesorarte muy bien.

 

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