Ruidos molestos cuando pedaleamos

¿Tu bici ya rechina?, seis consejos para eliminar esos ruidos molestos de la transmisión

Los ruidos anormales que emite la bicicleta son un síntoma claro de que nuestra máquina necesita cuanto antes un nuevo ajuste o un mantenimiento de limpieza general.

 

El paso del tiempo, la exposición al sol, al agua y al polvo van generando cierto desgaste en los componentes del sistema de transmisión, por lo cual, es muy común que cuando salgamos a rodar nuestra bici parezca que se fuese a desarmar debido a los molestos y constantes ruidos.

 

Recomendado: Cómo limpiar y reparar correctamente la transmisión de tu bicicleta

 

Daños por sonidos

Que los sonidos extraños no arruine tu motivación de ir en bici. Imagen: Guías Prácticas

 

Si bien este tipo de señales acústicas no son un asunto muy grave, tampoco son un asunto menor ya que podríamos interpretar que la máquina pide a gritos nuevas medidas para tratar de localizar los ruidos y eliminarlos cuantos antes.

Pero no te preocupes porque en la mayoría de ocasiones estas advertencias sonoras están relacionadas con una falta de lubricación adecuada, limpieza y un ajuste de una que otra tuerca.

Sigue los siguientes pasos y deja tu máquina a tope y libre de ruidos y chillidos.

 

Revisión del casete o juego de piñones

 

El conjunto de piñones del sistema de transmisión de nuestra bicicleta es uno de los componentes que, por el desgaste, el roce y la concentración de polvo puede generar constantes ruidos cada vez efectuamos el cambio de marcha.

La recomendación general para eliminar el sonido es proceder a poner el cambio en posición abierta, aflojar el cierre de la rueda y desmontar la llanta trasera. Una vez hayamos completado la instrucción inicial y ya tengamos la rueda a parte sobre una superficie plana debemos armarnos con una llave de piñones y una llave inglesa para zafar la tuerca central que une todas las coronas y desmontar el casete que está unido a la llanta.

 

Cómo desmontar el casete para limpiar los piñones

Zafa la tuerca central con mucho cuidado para que no rayes el casete. Imagen: solobici

 

Como este proceso requiere de mucho cuidado es recomendable que utilices una llave de cadena para bloquear el conjunto y aflojar con mayor facilidad la tuerca.

Cuando logres desmontar el casete debes proceder a hacer una limpieza general del conjunto de piñones eliminando cualquier rastro de polvo y mugre. Ayúdate con productos desengrasantes como spray para que apliques a presión el liquido en las zonas más escondidas del casete.

 

Limpieza de piñones

Deja el casete como nuevo con ayuda de productos especiales. Imagen: solobici

 

Pero no basta solamente con dejarlo como nuevo en su cara externa, ya que debes complementar la limpieza en zonas profundas como el núcleo. Es normal que en esa zona reposen restos de grasa vieja, por lo cual se hace necesario eliminarla y luego volverla a engrasar.

Ya con el casete reluciente vuelve a encajar todos los componentes y prueba la transición de marcha en cada uno de los piñones para estár seguros de que el cambio si esté trabajando a la perfección.

 

Lubricación de cadena

 

Eliminar ruidos producidos por la cadena

Limpieza general. Imagen: marchasyrutas

 

Lubricar la cadena es una de las mejores opciones para decirle “bye bye” a los ruidos. Un mal estado de este componente de la transmisión se traduce en molestos chillidos y ruidos excesivos.

Los mecánicos recomiendan a los deportistas lubricar, como mínimo, una vez al mes la cadena, ya que este tipo de mantenimiento no solo logrará eliminar el sonido anormal, sino que contribuye a aumentar la vida útil de este elemento, a facilitar que se deslice con suavidad y a reducir su desgaste.

Puedes adquirir un aceite especial para transmisiones de bicicleta y aplicarlo a lo largo de todos los eslabones que la componen. No olvides hacer los respectivos cambios de marcha para que la cadena pase por todos los platos y piñones y así se complete el proceso de lubricación de la transmisión completa.

 

Ajusta la tensión del cable

 

Mantén el cable sin destensión

Mantén el cable a tope listo para rodar de la mejor manera. Imagen: ciclismoafondo

 

No tener el cable del cambio trasero tenso también puede ser uno de los focos más comunes de los molestos chillidos. Lo ideal será que monitorees el estado actual del cable y modifiques la tensión con el tornillo que va unido al cable del pulsador ubicado en el manillar o también desde la parte trasera. Para tensionarlo debes probar aflojando dicho tornillo hasta que el cambio de marcha se efectué de forma correcta. Regular adecuadamente la tensión evitará que la cadena de la bici salte de manera anormal.

 

Que las calas no se zafen

 

Lo más difícil de escuchar ruidos extraños es que solemos creer que provienen de un lugar especifico cuando en realidad no es así. Uno de los chillidos más comunes y que los ciclistas suelen confundir con un supuesto daño en el eje del pedalier es el ruido que proviene de los tornillos de las calas. Cuando llevamos mucho tiempo pedaleando es normal que estos tornillos tiendan a aflojarse y por ende a producir fuertes sonidos.

 

Limpiar cazoletas del pedalier

Desmonta el sistema para limpiar el eje. Imagen: Marchasyrutas

 

No dudes en desmontar los pedales, limpiarlos y volverlos a ajustar de manera correcta.

Sin embargo, el problema suele ser mayor cuando el sonido afecta las cazoletas del pedalier. Si bien es una de las zonas donde más se originan sonidos extraños, los dueños de las bicis pueden destinar jornadas de mantenimiento general para desmontar el sistema y lubricar el eje y rodamientos.

Sin embargo, si no quieres hacer este proceso de manera tan repetitiva puedes limpiar la zona después de que hayas rodado por lugares con gran presencia de polvo, pantano o agua. Recuerda limpiar bien esta parte de la bici para evitar que el oxido haga presencia.

 

Cuidado con el desviador delantero

 

Ruidos que produce el desviador delantero

Monitorea constantemente el estado real del tornillo del desviador. Imagen: rodadas

 

Lea también: Al ‘Patrón del Mal’ el ciclismo le salvó la vida

 

Los desviadores delanteros que están diseñados con abrazaderas son uno de los elementos que pueden generar mayor ruido en el momento de efectuar un cambio de plato. Debes estár pendiente de que el tornillo del desviador no esté flojo.

 

Aceite en los topes de las fundas

 

Lubricar con aceite los topes de las fundas y cables de los cambios y frenos se convierte en una buena opción para eliminar el chillido.

 

Ruidos de cables y fundas

Los cables y fundas también necesitan aceite. Imagen: mtbpro

 

Una recomendación general para todos los deportistas es tratar de sustituir los cables y fundas por lo menos una vez cada año.

Algunos ciclistas dicen, de manera divertida, que este tipo de soluciones serían lo mismo que bañar en aceite toda la transmisión. Sin embargo, estos consejos básicos están relacionados con un mantenimiento preventivo que seguramente reducirá la fricción entre los componentes, evitará el desgaste y te ayudará a experimentar una mejor sensación de manejo.

¡APLICALOS!

 

 

 

Aviso sobre derechos de autor y propiedad intelectual: las imágenes que acompañan el articulo no son propiedad de Mundo Bici. Cada una de las fotografías especifica el lugar del cual fueron tomadas. La imagen de cabezote fue tomada de La Bicikleta/ La información presentada en el articulo toma como referencia algunos datos importantes de solobici

 

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *