¿Cómo limpiar las pastillas de freno de tu bici?

¿Cómo limpiar las pastillas de freno de tu bici?

Las pastillas de freno son uno de los componentes más importantes al momento de hablar de seguridad, y es justamente por lo anterior que debe tenerse presente un adecuado mantenimiento y revisión para que funcionen correctamente.

 

Uno de los principales inconvenientes de los frenos de disco es la contaminación de las pastillas de freno, esto se debe a las partículas del suelo que pueden impregnarse en su superficie porosa o a las pequeñas cantidades de aceite que pueden filtrarse al momento de lubricar la transmisión. Por eso, en esta entrada queremos hablarte de la manera correcta de limpiarlas y darles un uso prolongado.

 

Utiliza guantes y limpia a profundidad todo el sistema 

 

¿Cómo limpiar las pastillas de freno de tu bici?

Ahorra dinero limpiando las pastillas de freno de tu máquina. Imagen: Solo Bici.

 

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Evalúa si es desgaste o contaminación 

 

Aquí debes tener en cuenta dos posibles escenarios, el primero de ellos es que las pastillas de freno de tu máquina solo se encuentren “engrasadas” es decir, tengan una película superficial que impide que friccionen de la manera adecuada, o que por el contrario ya su superficie esté desgastada y en ese caso deberás cambiarlas por unas nuevas. En este apartado nos centraremos en el primero de los casos.

 

Guía básica para limpiar las pastillas de freno

 

Necesitarás

  • 1 par de guantes
  • Papel absorbente
  • Alcohol
  • Candela o mechero
  • Desengrasante
  • Lija de grano fino 

 

A continuación los pasos que debes seguir.

 

Desmonta el sistema

 

Lo primero que debes hacer es desmontar el sistema de la rueda y retirar el tornillo metálico de la pinza de freno, para seguidamente limpiar la cavidad con algún tipo de desengrasante y la ayuda de un cepillo o paño.

 

Limpia los discos 

 

El segundo paso es limpiar los discos de freno con un poco de alcohol o desengrasante, pues resulta ser una de las maneras más efectivas de garantizar un óptimo funcionamiento del sistema de frenado.

 

Ten en cuenta tu limpieza

 

Antes de atreverte a tocar la superficie de las pastillas verifica que tus manos estén completamente aseadas, pues en algunas ocasiones nos encargamos nosotros mismos de ensuciar la superficie porosa por desconocimiento. Por eso, te recomendamos utilizar un par de guantes.

 

Utiliza alcohol

 

Una vez tengas tus manos limpias o guantes nuevos, puedes comenzar por pasar papel absorbente en la superficie de las pastillas, para seguidamente limpiarlas con alcohol, un trapo húmedo o un cepillo procurando llegar a todas las zonas de la superficie de agarre.

 

Utiliza una lija

 

El quinto paso consiste en frotar la capa superficial de manera pareja con un papel de lija de grano fino, que se encargará de limar esa primera capa contaminada y dejar expuestos nuevamente los poros de las pastillas de freno, limpia nuevamente con alcohol para retirar los restos de polvo.

 

Enciende la candela o mechero

 

Una vez tengas impregnada la superficie con alcohol sujeta la pieza con un par de pinzas y pasa la candela por la superficie de las pastillas, cumplirá la función de abrir los poros y eliminar los restos líquidos  que puedan quedar en su superficie. Repite este procedimiento de 3 a 4 veces dejando en el fuego algunos segundos.

 

Instala nuevamente

 

Finalmente, realiza el montaje en la rueda y la pinza de freno, eso sí, debes tener en cuenta que las primeras veces pueden escucharse algunos “chillidos” pero solo será cuestión de que se acoplen al disco de manera natural.

Esperamos que este post te haya sido de utilidad, recuerda compartirlo con tus compañeros de ruta en caso de que lleguen a necesitarlo. En próximas entradas te estaremos hablando del adecuado mantenimiento de otros componentes.

 

La imagen de cabezote es cortesía de: TodoMountainBike.
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