Dark Mode Light Mode
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala
la bicicleta GW exclusiva para el Reto de la Sierra en Guatemala

Crónica de un intento de robo a la bicicleta

 

Escrito por: Anamareto

 

De esas vueltas tediosas para hacer es ir a una notaría. Era lunes y aproveché que tenía medio día libre y me fui en bicicleta, con la certeza que a mi paletera Maria Antonia nunca se la robarían.

 

No tenía candado, así que la puse recostada a un árbol que quedaba entre la calle y la entrada a la notaría. Luego le hice señas a un cuidador de carros y motos para que me le echara ojitos*. La vuelta en la notaría no tardó tanto como yo creía y salí con la satisfacción de haber cumplido con un pendiente que llevaba tiempo aplazando.

 

Termino de bajar las escalas y veo como un niño (sexo masculino, unos 14 años, piel trigueña, cabello castaño y camiseta roja) toma mi bici y empieza a empujarla hacia la calle. Yo, que en momentos de alta tensión pierdo la voz por experiencias vividas, empecé a pedir auxilio al mejor estilo Charlie Chaplin.

 

Con mi mano derecha señalaba al ladrón con mi bici y con la izquierda me señalaba el pecho. Rápidamente el cuidador, a quien le había confiado mi amada bicicleta, reaccionó a tiempo con silbidos y gritos que yo nunca pude emitir. Para empeorar mi valentía, mis zapatos se pegaron al pavimento, muda y tiesa vi pasar el mundo en modo time-lapse.

 

Lee también ¡Esta ciclista de 90 años es imparable!

 

Y bueno, uno de cada experiencia aprende: el exceso de confianza es perjudicial para tus miedos. El cuidador recuperó la bici y ¿el ladrón? No lo sé. Porque para ese momento estaba muda, tiesa y con la mente congelada. Si este fenómeno tiene nombre que por favor lo llamen anamareto.

 

No me pregunten cómo llegue hasta mi casa pedaleando, ni cómo logré despegarme y recuperar mi voz. Llegué con cara de acontecimiento novelesco, mi madre me miró y me preguntó: ¿qué te pasó? Entre sollozos le conté lo sucedido y ella con un suspiro de alivio me dijo: “¡Usted si es que es muy dramática! A Maria Antonia no se la roban ni aunque tuviera pito de oro”.

 

*Echar ojitos es una expresión de Medellín que significa cuidar o prestar atención a algo.

 

 

 

Add a comment Add a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículo anterior

Las cifras demuestran el aporte del Congreso Nacional al ciclismo

Siguiente artículo

Se acerca el Congreso Nacional de Ciclismo en Medellín 2017