Perro, ciclismo

Parte 2: ¿cómo debes pelear con un perro en caso que ataque contra tu vida?

El ataque de un perro muy agresivo puede ser considerado como una prueba de supervivencia y es por eso que debes conocer las instrucciones básicas para reaccionar de manera correcta ante la agresión del animal y evitar así que tu vida corra peligro.

 

En la primera parte de este artículo conocimos algunas recomendaciones básicas de seguridad que indicaban cómo debíamos protegernos de aquellos perros que salían corriendo detrás del ciclista para defender su territorio. En la mayoría de los casos, los caninos se disponen a perseguir a los deportistas motivados por su instinto de caza y lo hacen con el único propósito de asustarlos y lograr que se vayan rápido de su zona. Es por eso que la intención final del animal no es agredirte ni morderte violentamente.

 

Tienes que estar dispuesto a defender tu vida 

 

Ciclismo y ataque de perro

Imagen: Pet Bliss.

 

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Pero ¿qué pasa si vas rodando tranquilo por un sitio desconocido y te cruzas en tu camino con un perro muy agresivo que se lanza sobre ti para atacarte?

En este tipo de casos la reacción debe ser diferente. El ataque de los perros de razas potencialmente peligrosas no es un juego y es por eso que algunos entrenadores caninos consideran la agresión de este animal como una prueba de supervivencia en la que debes saber defenderte para evitar que las mordeduras te causen infecciones graves o incluso la muerte.

Toma nota de los siguientes consejos por si alguna vez en tu vida te ves envuelto en una disputa frente a frente contra un perro de estas características.

 

¿Cómo identificar un perro agresivo?

 

A diferencia de los caninos que solo quieren asustarte y defender su territorio con ladridos fuertes y unos cuantos mordiscos en tus pies, hay otros más impulsivos que tienden a lanzarse sobre su ‘presa’ (el ciclista) sin darle tiempo para reaccionar. Si vas en tu ruta y de repente aparece un perro que amenaza con atacarte debes ser capaz de diferenciar si solo quiere ahuyentarte o si en verdad tiene intención de hacerte daño. Para saberlo debes conocer los signos habituales de agresión. A continuación, te los explicamos:

1. Existen diferentes comportamientos que pueden ayudarte a saber cuándo estas verdaderamente en peligro. Por ejemplo, si percibes que el perro adopta una posición muy rígida alineando su cabeza, hombros y cadera, podrías darte cuenta que el animal se prepara para atacar. Por lo general, aquellos que solo quieren asustarte suelen conservar una curvatura en la parte media de su cuerpo, lo cual indica que están un poco más relajados en comparación con los que mantienen su cuerpo tenso.

 

Evita recorrer zonas con presencia de perros bravos

 

Aprende a defenderte de un perro siendo ciclista

Imagen. Gearjunkie

 

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2. Los caninos escandalosos que acostumbran a ladrar intensamente y a correr con pasos largos no suelen representar una amenaza mortal. Por el contrario, los que se acercan en total silencio caminando de manera firme, con rugidos sutiles y con la mirada fija sobre el ciclista podrían ser mucho más peligrosos.

3. La posición de las orejas es otra de las señales de alerta que debes evaluar. Los expertos en adiestramiento consideran que aquellos perros que ponen sus orejas estiradas hacia atrás están mucho más dispuestos a iniciar un ataque violento.

4. Preocúpate cuando el animal comience a rugir y a mostrarte los dientes y colmillos porque podrías estar próximo a recibir el primer mordisco.

5. Muchas razas agresivas tienden a blanquear sus ojos, un síntoma claro de que el animal está muy enojado y decidido a agredir al ciclista.

 

¿Qué debes hacer cuando el canino comience a atacar?

 

Cuando el perro se abalance sobre ti de manera violenta e intente morderte algunas zonas vulnerables del cuerpo como tus partes íntimas, tu garganta, tu estómago y tu cara, debes prepararte para defender tu vida y estar dispuesto a pelear contra el animal. Recuerda que es un asunto de supervivencia y que si no lo haces los mordiscos podrían causarte heridas profundas o incluso matarte.

 

Demuestra tu carácter 

 

La parte más firme de tu cuerpo son las piernas, por eso debes utilizarlas para frenar el ataque violento del perro. Puedes pegarle unas cuantas patadas para amedrentarlo y tratar que desista de la emboscada.

Si las patadas no surten efecto y el canino sigue aferrado a la lucha tienes que utilizar las patadas y los puños y con ellos intentar conectarle un golpe fuerte y certero en la zona de la garganta, los oídos, la nariz o la parte posterior de la cabeza, las cuales son consideradas como partes vulnerables del animal. Si lo golpeas en esas zonas podrías lograr aturdirlo y así tratar de escapar hacia un lugar seguro. No límites tu ataque y golpéalo con la mayor fuerza posible debido a que tu vida corre peligro.

 

Utiliza cualquier objeto

 

También puedes defenderte con algún objeto que tengas a tu alcance. Los perros tienden a morder las cosas y por eso darle algo para que se distraiga podría ser una buena opción para ganar tiempo y buscar el momento propicio para escapar o ser auxiliado. Puedes forcejear con tu bidón, el bolso u otro objeto que lleves durante la ruta y así evitar que concentre su furia en alguna parte de tu cuerpo.

Otra opción sería la de coger ese mismo objeto y lanzarlo lo más lejos posible. En la mayoría de los casos los perros salen corriendo tras él, lo que te daría oportunidad para escapar. Sin embargo, algunos caninos no lo hacen y esto podría representar una grave amenaza para tu bienestar porque quedarías a merced del animal sin el único objeto de defensa que estabas utilizando para protegerte.

Si tienes algún palo para golpearlo puedes utilizarlo. Evita conectarle los golpes en la parte del cráneo, debido a que algunas razas grandes tienen cráneos muy gruesos, lo que hará que el ataque de defensa sea poco efectivo.

 

Utiliza el peso de tu cuerpo

 

Si tienes buen peso aprovecha tus kilogramos y lánzate directamente sobre el animal para inmovilizarlo. Puedes ubicarte sobre el torso del perro como si estuvieras montando un toro o un potro salvaje y presionarlo contra el piso para mantenerlo bajo tu control. Lo más importante es evitar que utilice su boca para morderte o que sus garras arañen alguna parte vital de tu cuerpo. Debes resistir hasta que logres obtener la colaboración de alguna persona cercana.

 

Usa la bici como barrera 

 

Bájate de la bicicleta y ubícala entre el perro y tú como una barrera. Si él decide buscar tu cuerpo para morderte, debes comenzar a golpearlo con tu bici sosteniéndola por el manillar y la tija del asiento. Sujetarla desde estos dos puntos te permitirá tener un mejor agarre de la máquina evitando que se te zafe fácilmente. Mientras peleas contra el animal puedes solicitar ayuda de personas cercanas. Sin embargo, debes tener presente que a los perros los irrita escuchar a su enemigo gritar, lo cual hará que se enfurezca más y te ataque con más ímpetu.

 

Adquiere una postura de protección

 

Durante el forcejeo o la pelea podrías perder el equilibrio y caer al piso, lo que le permitiría al perro morderte con más rabia. En esos casos, tienes que proteger las partes vitales de tu cuerpo como la cara, la garganta, el cuello y el torso a nivel del estómago. Un ataque muy agresivo sobre esas zonas podría causarte la muerte. Lo ideal es adoptar una postura de protección boca abajo recogiendo las rodillas y cubriendo tu cabeza con las manos para formar una especie de ‘bolita’. Recuerda no gritar porque alterarías al perro y lo obligarías a morderte con más fuerza.

 

Corre al médico

 

Una vez logres disuadir el ataque o el perro pierda el interés en ti debes dirigirte directamente hacia un hospital para tratar las heridas que sufriste producto de las mordeduras. Antes de llegar hasta el centro médico revisa tú mismo el estado de tu cuerpo y si notas alguna lesión profunda que esté botando mucha sangre, ponle alguna prenda y ejerce presión para detener inmediatamente el sangrado. No basta con realizarte una limpieza en casa porque cualquier herida por más mínima que sea puede contener alguna infección que podría generar secreción de pus (materia), inflamación y comprometer tu salud.

 

Avisa a las autoridades

 

Cuando hayas controlado las lesiones, avisa a las autoridades sobre lo que acabó de ocurrir para que ellos hagan la inspección pertinente e interpongan las sanciones a los dueños del animal. Algunos caninos pueden tener algún expediente en la base de datos de la policía, lo cual sería de gran ayuda para conocer si el perro padece alguna enfermedad y saber así si debes ser sometido a inyecciones para contrarrestar los efectos de infecciones como la rabia u otras.

En MundoBici estamos en contra del maltrato animal y por eso procuramos sembrar el respeto por todas las especies que habitan nuestro planeta. Sin embargo, puede ocurrir que en medio de una aventura en bicicleta se cruce un perro potencialmente agresivo que quiera atacarte. En estos casos se trata de un asunto de vida o muerte y es por eso que debes enfrentarlo de esta manera.

 

 

La imagen de cabezote fue tomada de ciclistasdaestradareal
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